Un poco de historia

Los rastros más antiguos se remontan a
América del Sur, al tiempo de los
Mayas. Esta civilización, como la de los Aztecas, se servía de mazorcas y de habas como
moneda de cambio. Los Aztecas le dieron un uso culinario: inventaron
una bebida a base de cacao, agua y especias.
En el siglo XVI los españoles "tuvimos" la idea de
añadir azúcar al caco. Entonces, el cacao, conocido como amargo, produjo un entusiasmo que iba mucho más allá del sabor a causa de sus
virtudes medicinales. Rico en
magnesio y en vitaminas, es un buen estimulante para el organismo.
En 1828 el holandés Van Houten inventa el procedimiento de pulverización que permite
reducir la pasta de cacao en polvo. Desde entonces, el cacao en polvo se comercializa
azucarado o no.